viernes, 3 de octubre de 2014

Las Redes Académicas: Instrumento Clave de la Educación Superior Contemporánea.


1.          
Apuntamos antes que los extraordinarios adelantos de las tecnologías de la comunicación y la información tienen un gran impacto en la educación superior contemporánea.  Las comunidades académicas se intercomunican instantáneamente a través de las redes cibernéticas.  La UNESCO presentó en el año 2005 un informe mundial titulado “Hacia las Sociedades del Conocimiento”, en el que se muestra un panorama prospectivo de los cambios que estamos presenciando a nivel global. En este informe se dice que: ”la tercera revolución industrial ha ido acompañada de un cambio de régimen de los conocimientos. A este respecto, cabe señalar el advenimiento de un doble paradigma: el de lo inmaterial y el de las redes”. La Universidad del futuro necesariamente tiene que integrarse a las redes académicas y de cooperación, y participar activamente en el mundo universitario internacional y regional. La integración de todas estas redes de investigadores y académicos en una “red de redes”, conducirá a crear, paulatinamente, una verdadera comunidad universitaria mundial. El Comunicado Final de la Conferencia Mundial sobre Educación Superior 2009, destacó la enorme importancia de las redes académicas en el ámbito de la educación superior y en los esfuerzos conducentes a reducir la brecha entre los países más desarrollados y los en vías de desarrollo.



Las redes académicas y de cooperación científica representan un instrumento valioso para el enriquecimiento de la vida académica en nuestras universidades. Hoy día es muy difícil que un especialista pueda aislarse de la comunidad de investigadores que trabajan su misma disciplina. Por lo tanto, las universidades deben estimular y facilitar que sus docentes e investigadores se vinculen a las redes académicas.






Promocion de los Aprendizajes en la Educacion Superior del Siglo XXI

La educación debe promover la formación de individuos cuya interacción creativa con la información les lleve a construir conocimiento. Enseñar es esencialmente proporcionar una ayuda ajustada a la actividad constructivista de los alumnos. Se trata de promover un aprendizaje por comprensión. En cada aula donde se desarrolla un proceso de enseñanza-aprendizaje se realiza una construcción conjunta entre enseñante y aprendices, única e irrepetible. De esta suerte, la enseñanza es un proceso de creación y no de simple repetición.


Estos nuevos paradigmas educativos y pedagógicos, se fundamentan en los aportes de la psicología y de la ciencia cognitiva sobre cómo aprende el ser humano, y nos conducen a reconocer que el estudiante no solo debe adquirir información sino también debe aprender estrategias cognitivas, es decir, procedimientos para adquirir, recuperar y usar información (Véase Etty Haydée Estévez, op. cit.). "La ciencia cognitiva -nos dice esta autora- surgió a partir de una convergencia de intereses comunes de psicólogos cognitivos, investigadores en inteligencia artificial, lingüistas, filósofos y otros estudiosos en su intento por comprender la mente humana mediante el estudio de los sistemas inteligentes".



Resumiendo, en una Universidad que se proponga realizar una profunda transformación se deben cumplir las etapas siguientes:
1. Definir su Proyecto Educativo (que suele estar implícito en sus objetivos institucionales, declarados en su acta constitutiva y en sus estatutos).
2. Definir su misión y su visión, luego de haber realizado el análisis de sus fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas.
3. Definir su Modelo Educativo, sobre la base de los más avanzados aportes de la psicopedagogía y las ciencias cognitivas.
4. Definir su Modelo Académico.
5. Definir su estructura organizativa.

6. Emprender el re diseño curricular que se corresponda con los modelos adoptados.








La Pertinencia en la Educacion Superior del Siglo XXI

La "Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción", incluyó los siguientes conceptos en relación con la pertinencia
"La pertinencia de la educación superior debe evaluarse en función de la adecuación entre lo que la sociedad espera de las instituciones y lo que éstas hacen
La preocupación por la evaluación de la calidad de la educación superior surgió en América Latina y el Caribe en el contexto de la crisis económica que caracterizó a la década pasada. En el debate actual, la preocupación por la calidad adquiere también singular relevancia en función de los fenómenos de la globalización y la competitividad internacional, de los cuales nuestros países no pueden sustraerse, y que demandan recursos humanos de la más alta calificación.
La calidad educativa es, pues, un concepto que requiere ser desagregado para poder analizar sus componentes y luego actuar sobre los mismos: el currículo, los métodos de enseñanza, los medios, la formación de los profesores, el ambiente pedagógico, la investigación educativa. "La calidad abarca todas sus funciones y actividades principales: calidad de enseñanza, de formación e investigación, lo que significa calidad de su personal docente y de los programas, y calidad de aprendizaje como corolario de la enseñanza y la investigación".
Cuando hablamos de calidad, evaluación y acreditación, nos encontramos ante conceptos interrelacionados, que no pueden ser abordados separadamente. El propósito de todo el proceso de acreditación es procurar el mejoramiento de la calidad del servicio.

Hay principios comunes a los pasos de acreditación, que podríamos resumir en: a) Respeto pleno a la autonomía; b) Voluntariedad; c) Temporalidad; d) Propósito: mejoramiento de la calidad y no control; e) Prioridad a la acreditación de programas más que de instituciones.




Nuevos Desafíos de la Educación del Siglo XXI

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta la educación superior contemporánea

En primer término, el reto de atender una matrícula en constante crecimiento, sin sacrificar la calidad inherente a una educación de tercer nivel. Las exigencias de la calidad no se contraponen, necesariamente, a la ampliación de las inscripciones, desde luego que la moderna tecnología educativa permite resguardar la calidad y, a la vez, aceptar cantidades cada vez mayores de alumnos. La educación superior a distancia está llamada a jugar un papel cada vez más importante en la tarea de enfrentar el reto cuantitativo. De ahí la variedad de experiencias que ya se han incorporado al quehacer de la educación superior actual, hasta llegar a los cursos "on line" y las universidades virtuales.
El siguiente es el reto de la pertinencia o relevancia de los estudios.
El equilibrio entre sus funciones básicas de docencia, investigación y servicio, es otro de los retos que sólo se resuelve si todas contribuyen al logro de su misión fundamental: formar profesionales dotados del saber y las destrezas adecuadas.

Finalmente, cabe aludir al reto de la internacionalización de la educación superior.



Estos desafíos dependerán de la actitud y aptitud que presente cada  educador, y que tiene que estar dispuesto a los cambios que presente cada sistema y acorde con la realidad nacional.










http://www.unesco.org/education/educprog/wche/declaration_spa.htm


Introducción a la Educacion del Siglo XXI

En la última década del siglo veinte, el debate sobre el futuro de la educación superior ha estado presente en todo el mundo. Entre los temas abordados destaca el del carácter de los sistemas educativos y la necesidad de revisarlos y transformarlos para enfrentar demandas de una nueva naturaleza asociadas a un mundo globalizado en el que se encuentran insertas las sociedades
nacionales.
Voces autorizadas en todos los países coinciden en señalar la importancia estratégica de la educación como medio fundamental para generar el desarrollo sostenible de las sociedades. Los debates y resultados de las múltiples reuniones internacionales, regionales y nacionales que en estos años han
reunido a expertos, investigadores, académicos y directivos de las instituciones educativas y de los gobiernos, nos permiten advertir una preocupación por realizar las reformas educativas que requieren nuestras sociedades y superar oposiciones al cambio sustentadas en inercias y tradiciones.
Las comunidades académicas de las instituciones de educación superior, las asociaciones de universidades de carácter nacional e internacional, los ministerios de educación y los organismos internacionales han analizado y generado una amplísima información sobre las tendencias de los sistemas de educación terciaria y de las instituciones que los conforman; han identificado con mayor precisión sus problemas; han señalado lineamientos estratégicos para su desarrollo futuro y, de manera muy importante, han abierto sus reflexiones al ámbito de la sociedad, rompiendo con la visión parcial y limitada del acontecer escolar y académico.                                                                       
                                                                  
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

Misión y Visión de la Educacion Superior de Cara al Siglo XXI

La Educación del Siglo XXI.




MISIÓN:
Para preservar, reforzar y fomentar aún más las misiones y valores fundamentales de la educación superior se requiere:
•             Formar diplomados altamente calificados.
•             Formar ciudadanos que participen activamente en la sociedad.
•             Promover, generar y difundir conocimientos por medio de la investigación.
•             Contribuir a comprender, interpretar, preservar, reforzar, fomentar y difundir las culturas nacionales y regionales, internacionales e históricas.
•             Contribuir a proteger y consolidar los valores de la sociedad.

 VISIÓN:

La Educación Superior deberá ser asequible a todos en función de sus méritos y no puede aceptarse ninguna discriminación, ni nadie deberá quedar excluido de la educación superior, ni del ámbito de estudio por raza, género, religión, edad, ni tampoco por diferencias políticas o sociales, ni discapacidades físicas, esto en conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos; basado en los méritos, la capacidad, los esfuerzos, la perseverancia y la determinación de los aspirantes.